COVID19

Sputnik V hecha en Argentina: 4,7 millones de vacunas entregadas para acelerar los esquemas de vacunación

En medio de la espera global para que la OMS apruebe la vacuna Sputnik V contra el COVID -19, Argentina no cesa con la producción de la vacuna de origen ruso. Ya se produjeron más de 8 millones de dosis y fueron entregados 1, 1 del componente uno y 3,5 del componente dos. Hoy se liberarán 1,6 millón del C2.

Que la Sputnik V de origen ruso aún no integre la lista de oro o gold standard de las siete vacunas contra el COVID-19 que ya recibieron la aprobación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), no debe confundirse con minar su probidad científica sobre seguridad y eficacia -del 91,6 % que evidenció contra el virus SARS-CoV-2, sin efectos adversos- a través de la publicación de los resultados de Fase III en The Lancet, revisados por pares internacionales.

La producción nacional de Sputnik V no se detiene. Según cifras a las que tuvo acceso Infobae, hoy Richmond liberará a las autoridades sanitarias de la Nación 1,6 millón del componente 2; que se sumarán a las ya producidas: 1.179.000 millón del componente uno y 1,9 millón del componente 2. Lo que arrojará una cifra de vacunas ya entregadas a las autoridades de Salud de Nación para ser distribuidas en todo el país de 4,7 millones de dosis.

Fuentes del laboratorio Richmond confirmaron a Infobae que ya se superó la cifra de los 8 millones de componentes producidos y efectivamente entregados son 4,7 millones, sumando el 1,6 millón que se liberará en el día de hoy.

En la próxima semana, Richmond espera llegar a los 10 millones de dosis producidas de ambos componentes en el país, para así completar los tan necesarios esquemas de vacunación y aspirar, en primer lugar, al concepto de “sociedades plenamente vacunadas”, con el 70% de vacunados con dos dosis; y luego llegar al 90% de la población vacunada, la tan invocada inmunidad de rebaño.

Ahora queda desmadejar el ovillo alrededor de la vacuna Sputnik para seguir su trama de desarrollo y aprobaciones finales en los tres planos que importan: local, regional y global.

Las objeciones científicas existen y se multiplican alrededor del proceso de fabricación de Sputnik V en una planta productora rusa en Ufa -la capital de la República de Baskortostán- retrasando así el visto bueno de la OMS, que hasta hoy tiene suspendido el proceso de revisión de la vacuna. A esto se suma el cepo a la hora de viajar de los vacunados con la creación del Instituto Gamaleya, según las nuevas normas de viaje que prepara Estados Unidos para ingresar al país a partir de noviembre.

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