Editoriales

Que no sea para los especuladores de siempre

Así como se creó El municipio de Tolhuin en el 2012, el siguiente ordenamiento territorial con consecuencias concretas, es la ampliación del ejido urbano de Ushuaia. 

El 26 de enero de 2021 el gobernador sorprendió con  una gacetilla oficial donde se comunicó que un equipo técnico que analiza el tema y que estará trabajando con la municipalidad. 

No hay que ser muy ducho para observar la estrategia política de Melella, porque indefectiblemente la ciudad debe crecer, pero no le va a dejar a wuoto que capitalice la acción política que viene promoviendo desde que asumió la intendencia. 

El proyecto de esta necesidad de expandirnos, lo presentó Ricardo Furlan en la Legislatura. El asunto es el 406/19, donde los límites serían: al oeste el parque nacional, al este Sierras Lucas Bridges y Serondo (salta la laguna san Ricardo y santa laura, porque están en proceso judicial, porque se las apropio Bronzovich), al norte quedará incluido toda la margen sur del lago Khami hasta donde está apostada la prefectura -incorporando lago escondido y las lagunas margarita, bombilla y palacios-, y al sur el Canal Beagle donde va Cerro Castor, estancia túnel, remolino, río tristen, lasifasajh …  

Se amplía un éjido que actualmente tiene 10.900 hectáreas, a 102 mil hectáreas o sea, crece casi en un 935%. 

Hace tiempo que Pino presentó un proyecto en el Concejo Deliberante, más precisamente en 2016, donde se aprueba una ordenanza que instruye al intendente municipal que requiera a la Legislatura provincial la ampliación del éjido urbano. Fue votado por unanimidad.  

La sospecha de Bochichio, hoy funcionario de vuoto, fue que esta decisión trascendental para el futuro de Ushuaia no se haya tratado primero en foros e instancias de participación municipales que genere un proyecto de ordenamiento territorial, y  que luego se eleve a la legislatura. Su preocupación pasaba más por dejar que legisladores de rio grande o Tolhuin, decidan sobre el ordenamiento capitalino.  

Romano chicanea un poco diciendo que la legislatura en el 2015 ya había solicitado que los municipios eleven propuestas de ampliación de ejidos urbanos, pero la intendencia parece un poco lenta a responder ese llamado. Bertoto observó la deficiencia de control del estado en un territorio menor, y se pregunta como será en un éjido más amplio. 

Unas de las pocas intervenciones en referencia al ambiente la hace Pino: culpó a Graciela Ramacciotti de que no se haya llevado a cabo la unión de la ruta 30 en todos sus tramos, porque esa “querida vecina” (como la nombra el concejal) presentó una nota pidiendo estudio de impacto de esa obra que beneficiaría la ampliación del ejido. Está claro que no había estudio de impacto. Y es 

claro que se debía haber presentado para iniciar cualquier obra de esa magnitud según ley 55. Y es claro que Pino fue miserable en recordar eso como un freno al progreso (desordenado y desconsiderado) que él sigue proponiendo. 

No es menor recordar que en el 2016 ejercía el poder Rosana Bertone y que estaba peleada con Walter. Ni agua en el desierto había que darle. Imaginate Walter con todo ese espacio gobernando. Con la ruta 30, las salmoneras, los proyectos inmobiliarios y turísticos de las grandes cadenas, fuera de la órbita del gobierno Bertone… Difícil, no? Por lo tanto no le dio curso a esa solicitud en la legislatura donde el gobierno gozaba de la mayoría más amplia conocida en la historia moderna de tierra del fuego.  

Pero es ineludible que Ushuaia está en un crecimiento poblacional sostenido y que hace falta territorio para viviendas, desarrollar producción y así sostener puestos de laburo.  

Y por suerte en este siglo XXI siendo una ciudad firmante de la Red Argentina de Municipios frente al cambio climático, Ushuaia no se puede permitir crecer a la marchanta, sin gestar un gran acuerdo verde y trasversal, como dijo el intendente en el acto de la firma de ese convenio. 

Eso no significa esquivarle al progreso sino todo lo contrario, que el llamado PROGRESO sea CON el ambiente y no en contra.  

En ese documento de compromiso, se plantea para un mejor desarrollo humano y ambiental: un cambio de gestión, con la participación ciudadana, la descentralización, mayor eficiencia en el uso de recursos, reducción de desigualdades y compromisos internacionales con impactos locales. 

Si eso se toma con sincera consideración, entonces es posible que encontremos al mejor intendente de este siglo que marcará un destino de grandeza.  

Hasta ahora no hubo ejercicio de puesta en práctica de ese acuerdo, pero no hay que perder las esperanzas. 

En todo caso si no sucede que se llame a una participación efectiva y vinculante para trabajar el desarrollo territorial ushuaiense, esta política será una más de las muecas miserables para coleccionar electores, que permitan sostener una estructura mamaria del estado montada para no modificar nada. 

Ante todo esto roguemos que esta necesidad no ingrese en el barro del rédito político a toda costa, porque es garantizado que cuando eso sucede, que quienes gozaran del derecho a la tierra serán los especuladores de siempre.  

La legislatura tomo la posta 

A raíz de la palabra del gobernador en el discurso que dio el 1 de marzo ratificando la necesidad de ampliar las fronteras de la capital, es que la legislatura  generó un proyecto de resolución que firman 3 bloques: MPF, UCR y el FdT-PJ, donde ponen de manifiesto la necesidad de evaluar la única propuesta presentada, que es la de Furlan, y que para hacerlo hay que llamar una comisión especial, donde se convocan técnicos, ong, población en general.  

Los fundamentos de estos legisladores dice también que hay que tener en cuenta los alcances de la Carta Orgánica municipal, y explicitan que no habrá más presupuesto para la implementación de políticas de control en tamaño éjido. 

Aún falta saber el cómo y cuándo, pero por lo visto hay un acuerdo amplio de que esto salga. En la legislatura se manejan tiempos políticos. Y este es un año electoral, donde entran muchas variantes.  

Seguramente todos quieren morder algo 

Hay legisladores como Bilota Ivandic, el arrebatador de 10 mil hectáreas del corazón de la isla a favor de anntunovic, que desde antes del inicio de ruta 30, había esbozado una necesidad de ampliación del éjido para controlar ese territorio. Otros legisladres parece que tienen intereses que no se toquen las lagunas san Ricardo y santa laura. Otros tendrían comprometidas tierras cerca de la ruta 30 y que no pueden acceder a su titularidad ya que deben recurrir a mecanismos administrativos más engorrosos en la administración provincial.  

Y otros tienen amigos estancieros, que quieren ver de qué se trata esto, porque avizoran un futuro prometedor para la especulación inmobiliaria, tal cual salió en publicaciones de ventas de terrenos en páginas de los grandes grupos inmobiliarios internacionales ,cuando arrancó la licitación de la ruta 30. 

El Ejecutivo Provincial ya se reunió con el municipal para acordar parámetros. Algo cocinado hay en la muni. El tema es que nadie sabe qué proyectos existen para esas 102 mil hectáreas. Eso no aparece en gacetillas y en las fotasas. Hay algo no se quiere comunicar. 

Por lo que pudo saber Chimango, es que en el lago kahmi van todos emprendimientos turísticos, así como en todo lo que se denomina Circuito Túnel y Circuito Bridge. 

Eso sí, la secretaria Sanchez Henriquez no quiere el quilombo de las usurpaciones de ruta J. Que la provincia haga otro camino para cortar ruta J y que también finalice la ruta 30. O sea, todo en bandeja.  

Hay que ver cuanta y cuales son las tierras que quedarían para el IPV,  a la creación de reservas naturales provinciales, proyectos inmobiliarios privados, obras de gobierno, espacios para servicios y producción, pero sobretodo hay que ver que impacto tendrá en el ambiente este nuevo desarrollo de Ushuaia del siglo XXI.  

Porque decir se dice, pero de ahí a hacer, déjeme dudar que el ambiente realmente será algo a tener en cuenta en el diseño. El bosque y los restos arquelógicos, molesta a mucho/a funcionario/a municipal ya que son viejos conocidos funcionarios del bertonismo que dieron muestra de ello. 

Hay algo que está bueno recordar: no va a ocurrir que de la noche a la mañana se va a llenar todo de casas y gente viviendo.  

Aun así lo cierto es que solo algunos pocos van a disfrutar del negocio con estas tierras, mientras los precios de las viviendas seguirán por las nubes por un buen tiempo. No hay política interna de desinflar esa burbuja. Por lo menos en la próxima década. 

El problema no es el límite, sino el proceso de ocupación, por quienes, cuántos y cómo.  

Gobernar 102 mil hectáreas 

La verdad que la Municipalidad de Ushuaia hoy por hoy tiene poca capacidad de inspección de obras ilegales ,y una secretaría de ambiente con profundos problemas de control sobre tala de bosques, agua servidas, arroyos contaminados, y una causa de saneamiento que no se hace cargo de la inversión que hay que hacer.  

Sin ir más lejos ahí está un gran probema en Barrancas del Pipo, que de eso ya hablaremos en otra editorial. 

Ampliar el éjido no trae (en principio) más presupuesto, lo cual será una aventura ver como Walter controlará la ocupación de la tierra.  

Si es como hasta ahora funciona, solamente haciendo la venia de por medio, la muni no te rompe la casilla. Si no, ya vimos la efectividad del a Secretaría de Hábitat  para demoler las casitas montadas de los caídos del sistema. 

Si vemos un poco la historia de los últimos años, estas políticas de profunda necesidad, no son abiertas al pueblo, no son incorporadas en un foro para encontrar todas las miradas posibles.  

Claro, el consenso para esta intendencia existe, en tanto aceptes lo que dice el intendente, si no pasas a ser enemigo y no un ciudadano que aporta otra mirada. 

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